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embarazo y parto

las contracciones durante el trabajo de parto

17/11/2021

Durante 9 meses, el cuerpo de la embarazada cambia para gestar y se prepara para dar a luz. Los agentes responsables de mantener a la guagua dentro del útero también trabajan para que pueda tener una salida exitosa. Es en ese momento cuando llegan las conocidas contracciones de parto, una de las señales de que el bebé está listo para nacer.

Una señal de que vas a parir muy difícil de ignorar son las contracciones. Es importante aclarar que durante el embarazo también se pueden sentir otro tipo de contracciones, conocidas como las Braxton-Hicks, las que suceden de forma espontánea y no tienen relación con las que llegan en el momento del parto.

Cuando la fecha del nacimiento se acerca, estas serán más frecuentes e intensas. Se pueden diferenciar con las de antes del fin del embarazo por la frecuencia, intensidad, el lugar del cuerpo en donde se sienten y duración de las contracciones.

embarazada en la habitación del bebé.
Las contracciones regulares y rítmicas son una de las señales de que comienza el trabajo de parto.

Qué es exactamente una contracción

Las famosas contracciones, que tienen fama de ser molestas y constantes, son las responsables de ayudar a salir al bebé del cuerpo de la mamá, luego de cerca de 40 semanas dentro de su útero.

El útero de la mamá va creciendo junto al bebé y está conformado por células musculares lisas, que se contraen de forma involuntaria cuando comienza el trabajo de parto.

Durante el parto, las contracciones y hormonas trabajan juntas, ya que las células musculares lisas del útero que se contraen, reaccionan frente a los cambios hormonales producidos por ciertas hormonas.

La hormona de estrógeno está encargada de facilitar el estímulo que dan paso a las contracciones. La oxitocina es conocida como la hormona del parto y es fundamental para la contracción muscular. Estas dos, junto con la hormona progesterona y las protaglandinas, son las responsables de cuidar al bebé durante las primeras contracciones.

Las contracciones producen un avance del bebé por el cuello del útero hacia el exterior, gracias al cambio del canal pelviano y el movimiento de los huesos pélvicos. Se considera que una mujer embarazada está de parto, cuando sus contracciones son regulares y capaces de actuar sobre el cuello del útero, acortándolo y dilatándolo.

El trabajo de parto se identifica porque las contracciones son cada vez más regulares y rítmicas, pueden durar entre 30 y 70 segundos, con intervalos de diez minutos o menos entre una y otra. Esto puede variar de mujer a mujer.

Otros signos de que vas a parir

  • Pérdida del tapón mucoso: a medida que avanzas hacia el momento del parto, el cuello uterino comienza a dilatarse y ablandarse en preparación para el parto. Esto provoca que lo que había acumulado allí se desprenda.

  • Pérdida de líquido amniótico: la famosa "rotura de bolsa". Puede haber goteo, y si eso ocurre, debes acudir al hospital.

  • Descenso de la panza: el bebé se aproxima a la pelvis y eso puede provocar que la barriga de la mamá baje un poco.

  • Dilatación: el cuello uterino empieza a abrirse

Cómo manejar el dolor

La embarazada puede experimentar dolor durante el trabajo de parto, ocasionado por las contracciones de los músculos y la presión sobre el cuello uterino. Este dolor se puede sentir como una molestia intensa en el abdomen, zona pélvica y la espalda.

El dolor puede variar mucho de una mujer a otra, e incluso de un embarazo a otro. Las mujeres sienten el dolor del trabajo de parto de distintas formas.

La anestesia epidural localizada que se aplica durante el trabajo de parto, es una opción para que las mujeres pueden dar a luz sin la necesidad de los fuertes dolores de parto.

 

Además, las embarazadas pueden hacer diferentes tipos de ejercicios corporales, de respiración y meditación para aliviar el dolor.

Realizar ejercicio físico regular (aprobado por su médico) durante el embarazo puede ayudar a fortalecer los músculos y a preparar su cuerpo para el estrés del parto. El ejercicio también aumenta la resistencia, pero no hay que sobrepasarse.

Es importante aprender técnicas de relajación, pues cuanto más relajada esté la mamá, mejor se llevará a cabo el parto.

madre y bebé recién nacido.
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