Mamá y bebé después del parto
embarazo y parto

tipos de parto: ¡hay más de cinco!

3 minutos

Quizás solo conozcas el parto vaginal y la cesárea, sin embargo, hoy en día hay muchas más opciones para dar a luz a tu bebé. Conoce los distintos tipos que existen y elige el que más se acomode a tu estilo.

Durante el embarazo y en conjunto con su médico, la mamá debe decidir qué tipo de parto quiere tener y cuál es el más recomendado en su situación. Para eso, es importante estar informada de las opciones existentes, averiguar si el centro de salud ofrece la elegida, y consultar con el médico si es un parto seguro para la madre y el bebé.

Parto normal (vaginal)

El parto normal o vaginal es aquel en el que el bebé sale a través de la vagina. Quizás se requiera realizar una episiotomía (incisión quirúrgica en el perineo). Se usa anestesia local (epidural) para ayudar a la madre a tolerar el dolor. Ella necesitará pujar para ayudar al bebé a salir al exterior.

Es uno de los partos más recomendados debido a los beneficios que tiene para la madre y el bebé. Luego del alumbramiento, el útero continúa contrayéndose hasta que la placenta se desprende y desciende. Mientras, el recién nacido está siendo revisado rápidamente para luego entregarlo a la madre y se produzca el famoso y necesario apego (contacto piel con piel entre mamá e hijo).

Cesárea

Consiste en una intervención quirúrgica en la cual se realiza una incisión abdominal hasta llegar al útero, para extraer el bebé. Puede ser programada o de urgencia (se decide realizar luego de que haya comenzado el trabajo de parto). Se usa anestesia regional o general.

Actualmente la cesárea se realiza cuando por razones médicas no es seguro llevar a cabo un parto vaginal. El tiempo de recuperación es más largo que en el vaginal, y como toda intervención no menor, tiene riesgos asociados.

Parto natural (vaginal sin anestesia)

Se le llama parto natural cuando el bebé sale a través del canal vaginal, sin embargo se diferencia con el normal ya que no se usa anestesia ni otras intervenciones como el uso de oxitocina para estimular contracciones o la realización de una episiotomía.

Se centra en las necesidades y decisiones de la mamá, quienes se preparan para el parto a través de ejercicios de respiración y relajación para aliviar el dolor y manejar las contracciones. Además, involucra un rol activo de la pareja.

Se trata de seguir los propios tiempos del nacimiento y vivir el momento de la manera más natural, pero a la vez segura, ya que siempre habrá asistencia de un especialista de la salud en caso de cualquier complicación o necesidad de anestesia.

Parto en el agua

El nacimiento se produce con el vientre de la madre sumergido en el agua, puede ser en una bañera o en una piscina especial. El agua debe estar tibia y el acompañante puede estar también en el agua con la madre. No se utiliza anestesia, pero el agua ayuda a calmar las contracciones.

No está disponible en todos los centros médicos, por lo que debes averiguar dónde ofrecen esta modalidad y ver el lugar con anticipación para que estés cómoda.

Parto vertical o en cuclillas

Este parto se realiza en las mismas condiciones que el parto natural, pero cambia la posición de la madre: da a luz en cuclillas, de pie o sentada. Esto hace que sea un parto rápido y cómodo para las madres, gracias a la gravedad. No se utiliza epidural.

Y otros tipos

Existe también el llamado parto respetado, el cual se basa en una atención personalizada en todos los procesos de la gestación, parto y postparto. No se utiliza anestesia sino que se maneja el dolor con técnicas de aprendizaje previo. Se promueve la participación activa de la pareja y se sigue el ritmo natural del parto.

El parto con fórceps se realiza en caso de que un parto normal esté presentando dificultades y se necesite usar un instrumento llamado fórceps para mantener la cabeza del bebé y ayudarlo a salir. Requiere la realización de una episiotomía.

Otro tipo de parto que existe es el Leboyer, o el "sin violencia", que busca desestresar la salida del bebé lo más posible, propiciando un ambiente relajado y similar al del útero: con poca luz, silencioso y cálido.

Por último, el parto asistido en casa, un método que ha sido muy popular. Puede ser parto natural o en agua, sin el uso de anestesia pero siempre con personal médico presente en caso de complicación o que la mamá lo requiera.

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