Limpieza suave para piel de recién nacido y sensible.
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¿Qué son los rayos UVA y UVB?
Tanto los rayos UVA como los UVB provienen del sol y pueden dañar tu piel, pero actúan de diferentes maneras:
- Los rayos UVA penetran más profundamente en la piel. Son los principales responsables del envejecimiento prematuro, las arrugas y la pigmentación. Los rayos UVA pueden atravesar ventanas y la capa de nubes, por lo que la protección durante todo el año es esencial.
- Los rayos UVB son responsables de causar quemaduras solares. Afectan las capas externas de la piel y desempeñan un papel clave en el desarrollo de cáncer de piel.
Aunque el daño por UVB es a menudo más visible de inmediato, los rayos UVA son igualmente peligrosos con el tiempo. Por eso, los dermatólogos recomiendan elegir protectores solares que ofrezcan protección de amplio espectro, lo que significa que protegen contra ambos tipos de rayos. Según la Skin Cancer Foundation, hasta el 90% del envejecimiento visible de la piel es causado por el sol, particularmente por la exposición a los rayos UVA.1
Cómo elegir el protector solar adecuado
Al comprar protector solar, busca estas características clave:
- Protección de amplio espectro: Esto garantiza la cobertura contra los rayos UVA y UVB.
- Clasificación SPF: El SPF (Factor de Protección Solar) se refiere a qué tan bien protege un producto contra los rayos UVB. Los dermatólogos suelen recomendar SPF 30 o superior para el uso diario y SPF 50+ para tiempo prolongado al aire libre.
- Resistencia al agua: Esencial para nadar o sudar, aunque aún tendrás que volver a aplicarlo cada dos horas.
- Fórmula suave: Para bebés, niños o aquellos con piel sensible, opta por un producto sin fragancia e hipoalergénico. Los protectores solares a base de minerales (con óxido de zinc o dióxido de titanio) suelen ser más suaves para la piel.
Si usas WaterWipes para cuidar la piel sensible o delicada, vale la pena aplicar los mismos estándares al seleccionar el protector solar.
Hábitos diarios que ayudan
Usar protector solar debe ser parte de una rutina más amplia de seguridad solar. Pasos sencillos como usar un sombrero de ala ancha, gafas de sol y ropa protectora pueden marcar una gran diferencia. No olvides volver a aplicar el protector solar cada dos horas y después de nadar o secarte con la toalla.
Para bebés menores de seis meses, la American Academy of Pediatrics recomienda evitar por completo la exposición directa al sol.2
Cuidar la piel después de la exposición solar
Incluso con las mejores precauciones, la piel puede resecarse, irritarse o sobrecalentarse después de un día al sol. El cuidado posterior al sol debe centrarse en la hidratación y el confort. El uso de productos sin fragancia y aditivos innecesarios como las toallitas WaterWipes® Original Baby Wipes puede ayudar a eliminar suavemente la sal, el sudor o los residuos pegajosos del protector solar sin irritar la piel delicada.