Limpieza suave para piel de recién nacido y sensible.
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Cuando tu bebé cumple alrededor de 6 meses, se abre una nueva etapa llena de descubrimientos: la alimentación complementaria. A medida que crece, su cuerpo necesita más nutrientes y energía, y aunque la leche materna o de fórmula sigue siendo su principal
Si estás comenzando esta etapa o llevas un par de meses intentando establecer una rutina diaria de comidas para tu bebé de 8 meses, seguramente te preguntas qué ofrecerle, cómo organizar los tiempos y cómo asegurarte de que recibe lo que necesita. Acá encontrarás ejemplos prácticos de desayuno, almuerzo y cena para bebé, ideas de snacks y consejos útiles para crear hábitos saludables desde el inicio.
¿Qué es la alimentación complementaria?
La alimentación complementaria es el proceso de introducir alimentos sólidos o semisólidos a la dieta del bebé, además de la leche. Según la OMS y la mayoría de las asociaciones pediátricas, este proceso debe comenzar alrededor de los 6 meses, cuando el bebé muestra signos de estar preparado:
- Se mantiene sentado con poco o ningún apoyo.
- Ha perdido el reflejo de extrusión (empujar la comida con la lengua).
- Muestra interés por los alimentos de los adultos.
A los 8 meses, muchos bebés ya han probado frutas, verduras, cereales, y están listos para explorar una mayor variedad de comidas diarias.
¿Cuántas comidas debe hacer un bebé de 8 meses?
Cada bebé es diferente, pero en general, a los 8 meses se recomienda:
- 3 comidas principales: desayuno, almuerzo y cena.
- 1 o 2 snacks si el bebé lo desea.
- Lactancia materna o fórmula a demanda.
No es necesario forzar una cantidad exacta, lo importante es seguir el ritmo del bebé y respetar su apetito.
Ejemplo de rutina diaria con comidas para un bebé de 8 meses
Organizar una rutina de alimentación complementaria puede ayudarte a reducir el estrés diario y crear buenos hábitos. Aquí tienes un ejemplo de cómo podría verse un día típico:
Desayuno bebé (8:00 AM)
El desayuno debe ser suave, nutritivo y fácil de digerir.
Opciones de desayuno:
- Papilla de avena con puré de manzana.
- Yogur natural sin azúcar con banana triturada.
- Pan blandito sin sal con aguacate.
💡 Tip: Puedes preparar una papilla con avena cocida en agua o leche materna, y agregar fruta para variar el sabor.
Snack de media mañana (10:30 AM)
Si el bebé lo pide o muestra hambre, puedes ofrecer un pequeño snack.
Ideas de snack saludables:
- Rodajas de pera cocida.
- Palitos de zanahoria al vapor.
- Un poco de papaya madura en trozos suaves.
Almuerzo bebé (12:30 PM)
A esta edad, el almuerzo del bebé ya puede incluir proteínas, cereales, vegetales y grasas saludables.
Ejemplos de almuerzos equilibrados:
- Puré de lentejas con calabaza y zanahoria.
- Pollo desmenuzado con arroz y brócoli al vapor.
- Quinoa con espinaca y huevo cocido.
💡 Tip: Usa el método del “plato balanceado”: un tercio de cereales, un tercio de vegetales y un tercio de proteínas.
Lactancia o siesta (1:30 PM)
Después del almuerzo, muchos bebés quieren mamar o tomar su biberón, seguido de una siesta.
Merienda (4:00 PM)
La merienda puede ser liviana y deliciosa.
Opciones para la merienda:
- Galletitas caseras sin azúcar.
- Fruta machacada con yogur natural.
- Un trozo de pan con hummus suave.
Cena bebé (6:30 PM)
La cena debe ser nutritiva pero fácil de digerir para no afectar el sueño.
Ideas de cenas suaves:
- Puré de zapallo y arroz con queso fresco.
- Sopa espesa de verduras y legumbres.
- Papilla de papa con huevo duro picado.
💡 Evita alimentos muy excitantes, condimentados o difíciles de digerir antes de dormir.
¿Qué alimentos puede comer un bebé de 8 meses?
A esta edad, puedes ofrecer una gran variedad de alimentos, teniendo en cuenta la introducción progresiva y segura.
Grupos de alimentos recomendados:
Frutas y verduras:
- Manzana, pera, banana, papaya, mango, zapallo, zanahoria, brócoli, espinaca (cocida), etc.
Cereales y tubérculos:
- Avena, arroz, quinoa, fideos, papa, camote, maíz cocido.
Proteínas:
- Pollo, carne bien cocida y desmenuzada, pescado sin espinas, huevo (yema y clara), lentejas, porotos.
Grasas saludables:
- Aceite de oliva, palta (aguacate), semillas molidas.
Lácteos (si no hay alergia):
- Yogur natural, queso fresco.
Alimentos que deben evitarse:
- Miel (por riesgo de botulismo).
- Sal, azúcar y productos ultraprocesados.
- Frutos secos enteros.
- Alimentos duros o redondos que puedan provocar atragantamiento (como uvas enteras o zanahorias crudas).
Baby-led weaning o purés: ¿qué método elegir?
No hay una única forma correcta de iniciar la alimentación complementaria. Algunas familias prefieren comenzar con purés y papillas, mientras otras optan por el método BLW (Baby-Led Weaning), en el que el bebé se alimenta solo con trozos de comida blandos.
Ventajas de cada método:
Puré tradicional:
- Control de texturas.
- Menor riesgo inicial de atragantamiento.
- Ideal para bebés con ciertas necesidades especiales.
BLW:
- Estimula la autonomía.
- Fomenta la coordinación ojo-mano y la masticación.
- El bebé come lo mismo (adaptado) que el resto de la familia.
👉 Puedes combinar ambos métodos según lo que funcione mejor para tu bebé.
Consejos clave para una alimentación complementaria segura y feliz
- Supervisa siempre al bebé mientras come.
- Introduce un alimento nuevo por vez cada 2-3 días.
- Acepta que habrá días en que comerá menos. ¡Es normal!
- Evita distracciones como pantallas durante las comidas.
- Fomenta un ambiente tranquilo y sin presiones.
- Mantén la limpieza durante y después de las comidas. Usa toallitas húmedas suaves como WaterWipes, que cuidan la piel sensible del bebé con ingredientes puros y seguros.
La alimentación es también un vínculo
Más allá de los nutrientes, la alimentación complementaria es un momento de conexión. A través de la comida, el bebé explora, aprende, se divierte y fortalece su relación contigo. No te preocupes por hacerlo “perfecto”. Cada cucharada compartida, cada manito sucia, cada sonrisa durante una comida... son parte del camino.