Limpieza y cuidado de la piel propensa al eccema
Dra. Mary Sommerlad
Dermatólogo consultor
Dra. Mary Sommerlad
Dermatólogo consultor
La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y cubre toda su superficie externa. Una piel sana cumple muchas funciones, entre ellas, actuar como barrera natural, retener la humedad y proteger el cuerpo de irritantes ambientales, alérgenos e infecciones. Sin embargo, en las personas con eccema, también conocido como dermatitis atópica, esta barrera se ve comprometida.
El eccema es una afección cutánea crónica común que se caracteriza por inflamación, enrojecimiento o cambio en el color original de la piel y picazón. Puede afectar a personas de todas las edades, pero es más común en bebés y niños.
Se cree que esta afección es consecuencia de una combinación de factores genéticos y ambientales. Las personas con eccema tienen la piel seca, con picazón y reactiva, más sensible a los desencadenantes externos.
Si bien no existe cura para el eccema, los síntomas se pueden controlar eficazmente y muchos niños mejorarán gradualmente durante la infancia.
La limpieza es uno de los mayores retos diarios para quienes padecen eccema. Si bien es esencial para la higiene y el bienestar, también puede ser fuente de irritación. El agua sola, algunos jabones y limpiadores contienen tensioactivos agresivos, fragancias o conservantes que pueden empeorar los síntomas del eccema. La irritación resultante puede contribuir al conocido y frustrante ciclo de picazón y rascado.
Un estudio reciente destaca la utilidad de usar toallitas húmedas para la piel del bebé con tendencia al eccema*.
* Zoe Diana Draelos, MD E Gilligan, J Sommerville: Seguridad de las toallitas húmedas para pañales en niños con eccema y piel propensa al eccema. AAD Florida, marzo de 2025.
FIGURA 1. Localizaciones anatómicas comunes de la dermatitis atópica en la infancia y la niñez, por rango de edad.
** Estudio de usuarios en sus hogares de 2 semanas de duración, 65 participantes, Ayton Global Research, EE. UU., abril de 2025